miércoles, 17 de febrero de 2016

SÉ UN VERDADERO REBELDE


"La rebeldía es un tipo de comportamiento humano, caracterizado por la resistencia o el desafío a la autoridad, la desobediencia de una orden o el incumplimiento de una obligación"(https://es.m.wikipedia.org/wiki/Rebeldía)
Sé un rebelde frente al sistema, un revolucionario frente a lo común, lo habitual, lo esperado. Realizá acciones que superen el promedio, que sorprendan, inspiren:

1.Tratá a los demás como quisieras que te traten. 
2.Hacé un poco más de lo establecido.
3. Dejá a alguien mejor de lo que lo encontraste.
4. Compartí con otros lo que aprendiste.
5. Pagá bien por mal.
6. No esperes una retribución a cambio de tus buenas acciones.
7. Tomá la iniciativa para resolver un conflicto.
8. Serví, no esperes ser servido.
9. Dejá por un momento a un lado tus intereses, comodidades, proyectos, para ayudar a otros a cumplir sus sueños.
10. Priorizá la relacion por encima de la razón.



Gabriel Fischer

martes, 16 de febrero de 2016

FLOR CADÁVER


Existe una planta herbácea que se llama aro gigante o bunga bangkai, la misma produce una inflorescencia en espádice llamada a veces "la flor más grande del mundo".Esta especie es originaria de las selvas tropicales de Sumatra (Indonesia), y además de su extraordinario tamaño, posee otra característica que la hace única: desprende un fétido olor a carne podrida, lo que impide estar cerca de ella por mucho tiempo. Por esta razón se la ha denominado "flor cadáver". La función de este desagradable aroma es la de atraer insectos polinizadores para que se encarguen del intercambio de polen necesario para su reproducción; atrae moscas que buscan cadáveres en los que depositar sus huevos, de los que saldrán luego larvas saprófagas. (https://es.m.wikipedia.org/wiki/Amorphophallus_titanum)
El pensar en esta flor tan especial me hizo reflexionar sobre nuestro impacto en la sociedad. Lamentablemente cuantas personas se han acercado a nosotros para sentir el aroma de la dulzura, de la paz, del amor, etc. Y fueron impactadas por el "mal olor" de la indiferencia, de las palabras hirientes, del rechazo, etc. Muchas veces nuestras tareas llaman la atención, son como la flor que se pueden notar de lejos por su tamaño, pero cuando la gente se aproxima emitimos "mal olor" con nuestras actitudes altaneras, egoístas que lo echan a perder todo. Cuando actuamos así no sólo generamos el rechazo de la gente sino que atraemos "moscas" (le damos lugar al diablo). Busquemos a Jesús para poder llenarnos de su fragancia, para que con todo nuestro ser demos a conocer la esencia del amor, perdón, reconciliación, aceptación, amabilidad y muchas cosas más.
"Pero gracias a Dios, que en Cristo Jesús siempre nos hace salir triunfantes, y que por medio de nosotros manifiesta en todas partes el aroma de su conocimiento. Ciertamente, para Dios somos el fragante aroma de Cristo, tanto en los que se salvan como en los que se pierden" (2Co.2:14-15 RVC).


Gabriel Fischer.

sábado, 13 de febrero de 2016

¡A DIVERTIRSE!


   Ser cristiano no es ser aburrido ni tampoco dejar de lado todo lo que tiene que ver con el disfrute o la diversión. Es muy importante que nos alegremos, que nos riamos, que realicemos actividades que nos den descanso y nos traigan renuevo al alma en medio de tantas presiones y ocupaciones. No me lo imagino a Jesús como alguien aburrido o triste sino por lo contrario como alguien que valoraba la alegría (hizo el primer milagro en un casamiento), pero no me lo imagino a Jesús celebrando y bailando al ritmo de canciones que celebran la promiscuidad sexual, el uso indebido del alcohol, la traición o la infidelidad como una gran hazaña. No me lo imagino a Jesús haciendo un perreo o teniendo movimientos sensuales. No me lo imagino a Jesús riéndose frente a un televisor viendo un programa o una película en donde el adulterio, la degradación de la mujer a un simple objeto sexual sean el argumento. No me lo imagino a Jesús haciendo chistes de doble sentido ni tampoco burlándose de los defectos de los demás. Creo que debemos tomar conciencia de que nuestra tarea es ser luz, reflejar a Jesús aún cuando nos estamos divirtiendo. Seguramente esto implica que seamos más creativos y no sólo que copiemos lo que todos hacen. Seguramente esto hará que muchos se burlen de nosotros, que nos traten de puritanos y santulones. Pero muchos de ellos que utilizan todo lo que les viene a la mente o lo que sus deseos les impulsan para divertirse son los mismos que en la intimidad sufren porque se sienten vacíos, sin paz, porque no tienen a Dios. Debemos ser luz para mostrarles a ellos que el motivo de nuestra alegría es Jesús, que teniéndolo a él no necesitamos de muchas cosas externas para alegrarnos sino sólo valorar y disfrutar lo que tenemos. Hagamos a Jesús parte de nuestra diversión, de nuestros juegos, de nuestras charlas, de nuestras actividades; lo cual no implica que seamos religiosos nombrándolo constantemente o hablando sólo de la iglesia sino haciéndolo parte por medio de una diversión sana que pueda convertirse en un acto de adoración que lo honre. 


Gabriel Fischer

viernes, 12 de febrero de 2016

INCOMODIDAD


 ¿Te sentís muchas veces incómodo en las reuniones de tú iglesia? Te animo a que por un momento pienses en las razones de esa incomodidad. ¿Tienen que ver con alguna actitud de un hermano? ¿El estilo de alabanza? ¿La predica del pastor? ¿La infraestructura del lugar? ¿El comportamiento de las personas nuevas, su estilo, su vestimenta, su aspecto?

 Vivimos en un tiempo en donde el espíritu posmoderno nos impulsa a buscar la comodidad, el placer, los intereses personales, "sentirse bien" y por ende muchas veces reaccionamos o nos enojamos cuando algo toca nuestro pequeño mundo de comodidad. Hoy reflexionaba sobre Filipenses 2:1-11 en donde vemos la actitud de Jesucristo (que debe ser nuestro modelo a seguir) y noté que la palabra "comodidad" no tendría lugar en ese texto. El mismo nos habla de buscar el bien del otro, de despojarnos, de humillarnos, de pagar un costo, de ser siervos. ¿Será que no impactamos lo suficientemente al mundo porque estamos más pendientes de nuestra comodidad que de sacrificarnos en bien del otro? ¿Será que sin darnos cuenta la búsqueda de nuestra comodidad nos está aislando de las necesidades de los demás?


¿De qué tendríamos que "despojarnos" como lo hizo Jesús para poder estar más cerca de la gente y poder ser instrumentos de bendición? ¿Será de nuestros títulos, chapas, privilegios, triunfos, status, placeres religiosos, etc.? Creo que necesitamos empezar a estar un poco más incómodos para poder acercarnos más al propósito que realmente debemos cumplir como cristianos. 


(Si leer esto te incomodó, como lo hizo a mí escribirlo, cumplió su objetivo) 

Gabriel Fischer.

martes, 9 de febrero de 2016

LOS DESOCUPADOS EN LA IGLESIA


Definición: “Dícese de aquellos cristianos que concurren domingo tras domingo a las reuniones, cantan, escuchan la Palabra, ofrendan y luego se retiran. Son simples espectadores, no se involucran en la obra”

Tipos de desocupados:

1.- LOS CONFORMISTAS: son aquellos que se conforman con el estado en el cual se encuentran. Sus frases típicas son: “Estoy bien así”, “ya hice bastante”, “no hay que ser fanáticos”. Se conforman con recibir, pero no dan; se conforman con estar siempre en el mismo nivel espiritual. En el Reino de Dios no hay lugar para el conformismo, debe haber un crecimiento constante.

2.- LOS QUE SE EXCUSAN: son aquellos que siempre tienen excusas para no involucrarse en la obra. Sus frases típicas son: “no tengo tiempo”, “no tengo capacidad”, “cuando solucione algunos problemas voy a empezar a servir”, etc.
Dios capacitó a la iglesia, todos los cristianos tienen dones y una función que cumplir dentro del cuerpo.

3.- LOS CRÍTICOS: son aquellos que no hacen nada, pero algo hacen, ¿cómo se entiende esto? Se trata de aquellos que no trabajan en la obra de Dios, pero critican a los que lo hacen. Están siempre viendo los errores en los demás, pero no analizan sus propias vidas. La iglesia de hoy necesita más motivadores, servidores; más personas que se arremanguen y menos críticos y opinólogos.     

4.- LOS HERIDOS: Son aquellos que en su tiempo sirvieron en la obra, pero que debido a problemas que tuvieron con líderes o diferentes hermanos dejaron de trabajar. Ahora son aquellos que se sientan aparte, que no quieren involucrarse por miedo a ser heridos nuevamente y que desarrollan un espíritu de víctima que los hace cada vez más hipersensibles a las críticas. Dios quiere sanar a los heridos para que puedan nuevamente servir porque son necesarios. Pero para que esto sea posible el cristiano herido debe tomar la decisión de perdonar tomando conciencia que la posición en la que se encuentra no es la correcta.

¿Te sientes identificado con alguno de estos tipos de cristianos? Te animo a que dejes la desocupación que no beneficia tu vida ni la obra, que puedas utilizar lo que Dios te ha dado explotando al máximo tu potencial y experimentando nuevamente el gozo que da servir a Cristo.


Gabriel Fischer

martes, 12 de enero de 2016

JOVEN ¡NO PIERDAS UN OJO!


Un día, Najás el amonita se dirigió a Jabés de Galaad y la sitió, pero los habitantes de Jabés le propusieron a Najás que, si se aliaba con ellos, se comprometían a servirle. Najás les respondió:
«Haré alianza con ustedes, con la condición de que cada uno de ustedes se deje sacar el ojo derecho. Así el pueblo de Israel quedará en vergüenza.» 1 Samuel 11:1-2 RVC
A veces frente a las situaciones que nos generan impotencia o las presiones podemos ser tentados a “hacer alianzas” con el enemigo. Cuántos jóvenes por tener el deseo de sentirse parte de un grupo han cedido a realizar y probar cosas para poder ser valorados, como el cigarrillo, el alcohol y las drogas. Cuántas jovencitas han cedido a la presión de muchachos que argumentando “una prueba de amor” las presionaron a tener relaciones sexuales. Cuántos frente a la pantalla de una Pc o un televisor pusieron su mirada en donde no debían. Cuántos por no saber decir que no fueron parte de actividades que no sólo trajeron consecuencias a sus cuerpos, sino que produjeron vergüenza y mal testimonio del pueblo de Dios. Es más fácil hacer alianzas con el enemigo que enfrentarlo y mantenernos firmes bajo presión. Pero es lamentable que sabiendo que podemos “perder un ojo”, es decir ser dañados y recibir marcas que no se borran, sigamos cediendo a las tentaciones.
Gracias a Dios, si continuamos leyendo la historia bíblica, podemos ver que el rey Saúl al enterarse de la noticia salió al encuentro y trajo victoria al pueblo. “No perdieron el ojo” porque hubo un hombre que no se resignó ante la realidad y luchó poniendo bien en alto al Señor.
Joven, sé que son fuertes las presiones, las luchas y las tentaciones que debés enfrentar, pero te animo, que como Saúl no te dejes “sacar un ojo”, no negocies con el enemigo, no pierdas la visión que Dios te ha dado y el propósito que Él tiene para tu vida por una noche de pasión o el deseo de ser parte de algo. Como dice el apóstol Pablo: “Huye de las pasiones juveniles”. Pero sí te desafío a poner todas tus ganas y entusiasmo en servir al Señor porque Él tiene grandes cosas preparadas para tu vida.
Gabriel Fischer


jueves, 17 de diciembre de 2015

ERROR DE PRONUNCIACIÓN



Luego, Jefté reunió a los guerreros de Galaad, y peleó contra los efraimitas, y los derrotó, pues habían dicho: «Ustedes los galaaditas, que viven entre Efraín y Manasés, se apartaron de la familia de Efraín.»
Y así, los galaaditas se apropiaron de los vados del Jordán que habían sido de la familia de Efraín. Y cuando los efraimitas que huían querían cruzar el vado, los de Galaad les preguntaban:
«¿Eres efrateo?»
Si respondían que no, les pedían que dijeran «Shibolet». Y si el fugitivo decía «Sibolet», porque no podía pronunciar esa palabra correctamente, le echaban mano y lo degollaban junto a los vados del Jordán. Así murieron cuarenta y dos mil efraimitas. Jueces 12:4-6 (RVC)

La estrategia de los galaaditas para descubrir a los fugitivos de Efraín resultó efectiva. La pronunciación de una simple palabra ponía en evidencia la verdad y traía como resultado el desenlace más trágico. Esta historia me hizo reflexionar acerca de la importancia de ser auténticos, de decir la verdad, de no aparentar algo que no somos, de ser conscientes de que todo sale a la luz y a veces el detalle (o una pronunciación equivocada) pone en evidencia nuestro engaño. Seamos personas veraces para poder vivir una vida tranquila, sin temor a ser descubiertos y por sobre todas las cosas para poder honrar a Dios con nuestro testimonio.

Gabriel Fischer