martes, 26 de mayo de 2015

¡SOLTATE!


    Un turista  fue asaltado por ladrones mientras transitaba por un camino solitario. Le quitaron todo lo que llevaba y lo condujeron a las profundidades de un bosque. Allí en la oscuridad ataron una cuerda en la rama de un árbol y lo hicieron aferrarse a la punta de la misma diciéndole que estaba colgado sobre un profundo precipicio. En el momento que soltara la cuerda se destrozaría contra las rocas del fondo. Y se fueron. El hombre luchó por sostenerse con desesperación pero cuando no pudo más soltó la cuerda y cayó pero no hacia un precipicio porque se encontraba sólo a pocos centímetros del suelo. Todo esto había sido una estrategia de los ladrones para tener tiempo para escapar.
Cuantas veces vivimos atados a cosas que no nos permiten avanzar. El temor, la inseguridad nos llevan muchas veces a no confiar en las promesas de Dios y vivir por fe. Lamentablemente muchas veces somos presa fácil de “ladrones” que nos instan a estar ligados a cosas que nos causan cierta seguridad pero no nos permiten experimentar todo lo que Dios tiene preparado para nuestras vidas. Te animo a que te sueltes, a que te arriesgues, a que le creas a Dios y puedas experimentar la vida abundante que tiene preparada para tu vida.


“…Liberémonos de todo peso y del pecado que nos asedia, y corramos con paciencia la carrera que tenemos por delante” (Hebreos 12:1 RVC)

Gabriel Fischer

martes, 19 de mayo de 2015

“MAS VALE MAÑA QUE FUERZA”


“Si el hacha se desafila y no se la vuelve a afilar, habrá que golpear con más fuerza. Vale más hacer las cosas bien y con sabiduría”.  (Eclesiastés 10:10 DHH)


Mas allá de que es muy importante esforzarnos en nuestras tareas  poniendo lo mejor de nosotros, esto no garantiza que seamos eficientes. Cuando las actividades y las fuerzas no están focalizadas de manera correcta podemos terminar cansados y frustrados. El activismo y el sacrificio no deben ser un fin en sí mismo sino un medio para alcanzar objetivos concretos. El pasaje bíblico nos muestra dos verdades muy importantes a tener en cuenta. Primero “mantener afilada el hacha”, es decir retroalimentarnos continuamente, apartar tiempo para nutrirnos, para descansar, para renovar fuerzas. Cuando no hacemos esto y trabajamos con pocas fuerzas caemos en el stress, en el agotamiento. Segundo: “ser sabios”, es decir utilizar bien nuestros recursos, nuestras fuerzas, no malgastar la energía en cosas superfluas sino aprovechando bien nuestro tiempo y teniendo siempre claridad en cuanto a nuestro objetivo.

Gabriel Fischer

viernes, 15 de mayo de 2015

¡QUE NO SE PUDRA!


"Cosechar en el verano es pensar con sensatez; dormirse en la cosecha es no tener vergüenza" (Proverbios 10:5 RVC)


En la vida es muy importante que seamos cautos, prudentes a la hora de tomar decisiones, que respetemos los tiempos y procesos que son fundamentales para el desarrollo de una actividad u proyecto. Es muy importante entender las transiciones que nos van a llevar a realizar cambios profundos y significativos para nuestra vida, trabajos o ministerios. Pero así como la prisa, el poco análisis y el apresurar las cosas puede ser perjudicial, de la misma manera la postergación sin una razón o causada por el temor, la inseguridad, la pereza o la falta de visión, también pueden hacernos perder grandes oportunidades de crecimiento o desarrollo. Toda fruta debe ser arrancada de un árbol cuando esté madura, no antes; pero también no debemos caer en el error de perder el fruto por demorarnos en el tiempo dejando que se pudra o ponga en mal estado porque ya no nos va a servir. Seamos sabios tanto para esperar como para dar los pasos necesarios para seguir creciendo.

Gabriel Fischer

martes, 12 de mayo de 2015

JUICIOS MUY APRESURADOS


Por eso les digo ahora: Olvídense de estos hombres. Déjenlos. Porque si esto que hacen es de carácter humano, se desvanecerá; pero si es de Dios, no lo podrán destruir. ¡No vaya a ser que ustedes se encuentren luchando contra Dios!» Todos estuvieron de acuerdo con él” (Hechos 5:38-39 RVC)




Muchas veces caemos en el error de criticar o juzgar a ministerios o ministros porque a nuestro parecer no están haciendo bien las cosas. Somos rápidos en emitir juicios y en dar opiniones sin tener un conocimiento pleno de la realidad y nos dejamos guiar en muchos casos por comentarios o apreciaciones de otros. En el texto bíblico podemos ver como un doctor de la ley hizo un aporte muy importante cuando los religiosos de la época querían condenar a los cristianos, y creo que es muchas veces la postura que debemos tener ante lo que no entendemos o nos parece poco espiritual y bíblico. “Lo que es de Dios no va a poder ser destruido”. Seamos sabios, analicemos todo, pero evitemos emitir juicios apresurados porque podemos sin darnos cuenta estar juzgando y luchando contra lo que Dios respalda.

Gabriel Fischer

miércoles, 6 de mayo de 2015

LA RELIGIÓN VERDADERA


La religión pura y verdadera a los ojos de Dios Padre consiste en ocuparse de los huérfanos y de las viudas en sus aflicciones, y no dejar que el mundo te corrompa”. Santiago 1:27 (NTV)





En la sociedad en la cual vivimos se relaciona muchas veces a la religión con un mero formalismo, prohibiciones, tradiciones, negocios, como un instrumento para manipular, gobernar, desatar guerras o tener poder. Pero todo esto, aunque a veces lamentablemente se ha desarrollado en el contexto de la iglesia, está muy lejos de ser la verdadera religión que expresa la Palabra de Dios.  La misma es “bidireccional”, es decir apunta a dos direcciones: Vertical (Dios) y horizontal (hombres). Es “relacional” porque se enfoca en el cuidado de las relaciones y no en las formas (Tener una buena relación con Dios y con las personas). Es “interna y externa” porque apunta a tener un corazón puro y correcto delante de Dios, pero también a prestar ayuda a todos aquellos que la necesitan, principalmente a los más vulnerables de la sociedad y a vivir una vida íntegra.

Gabriel Fischer

miércoles, 29 de abril de 2015

AGENDA


Me volví y vi, debajo del sol, que ni es de los ligeros la carrera, ni la guerra de los fuertes, ni aun de los sabios el pan, ni de los prudentes las riquezas, ni de los elocuentes el favor; sino que tiempo y ocasión acontecen a todos. (Eclesiastés 9:11)

 “el tiempo no me alcanza para nada”, “la semana se me pasó volando y no pude hacer lo que tenía planeado” "Me pasé todo el día ocupado, pero siento que no hice nada de lo importante que tenía previsto”. Estas frases muchas veces las utilizamos para justificar como utilizamos el tiempo otorgándole a él la responsabilidad de nuestras acciones.

“El secreto de su éxito está determinado por su agenda diaria” (John Maxwell)


Creo que el secreto, como menciona la frase, está en nuestra agenda diaria. Hay personas que no aprovechan bien su tiempo porque no son organizadas y pierden horas en trivialidades, descuidando lo que realmente es importante. Otras personas tienen una agenda diaria pero no son disciplinadas y por ende no son contantes en observarla y respetarla. Pero las que tienen en claro sus objetivos, se fijan metas y trabajan cada día con entusiasmo y compromiso son aquellas que alcanzan mayor crecimiento. ¿Con qué grupo de personas nos sentimos más identificados?
Pidámosle a Dios sabiduría para aprovechar mejor nuestro tiempo y pongamos todo nuestro esfuerzo para lograrlo.


Gabriel Fischer

sábado, 25 de abril de 2015

“REFORZARNOS” (3° Parte)


“Ensancha el espacio de tu carpa, y despliega las cortinas de tu morada. ¡No te limites!
Alarga tus cuerdas y refuerza tus estacas. Porque a derecha y a izquierda te extenderás…”
(Isaías 54:2-3)


  Al construir una tienda era muy importante examinar y evaluar el estado de las estacas, las cuales debían ser fuertes y clavadas en forma profunda para que la tienda, frente a las inclemencias del tiempo, no se caiga.
Como hijos de Dios, si queremos permanecer firmes ante las presiones de este mundo, las tentaciones y los ataques del maligno debemos:

“Velar y orar”  (Mateo 26:41). No dejarnos estar espiritualmente, buscar cada día más del Señor para que cuando enfrentemos situaciones adversas estemos preparados para resistir.

“Fortalecernos en Dios”. No valernos sólo de nuestras propias fuerzas, sino de la fortaleza que viene del Señor.


“Tener un buen fundamento espiritual”. No apoyar nuestra vida espiritual en las emociones, en nuestros propios razonamientos o en mentiras del diablo, sino poner como fundamento de nuestra vida a Jesús y la verdad de Dios que es su Palabra.

Gabriel Fischer