jueves, 6 de agosto de 2015

CAPTAR LA ATENCIÓN


“Los ojos del Señor están contemplando toda la tierra, para mostrar su poder a favor de los que mantienen hacia él un corazón perfecto. Pero en este caso tú has actuado como un necio. Por eso, de ahora en adelante te verás envuelto en más guerras” (2 Crónicas 16:9)


¿De quién queremos captar la atención? ¿A quién queremos agradar o conformar?

Muchas veces caemos en el error de querer conformar a ciertas personas para obtener favores o sentirnos aprobados. En ocasiones podemos caer en el error del rey Asa (2 Crónicas  16:1-8) de hacer “alianzas” que Dios no aprueba y que nos alejan de su favor. ¡Qué bueno es saber que Dios está contemplando la tierra buscando favorecer a corazones íntegros! Debemos esforzarnos por captar la atención de Dios, por recibir su aprobación y poder contar de esta manera con su asistencia y provisión. Pero para ello debemos ser conscientes de que lo que capta su atención no son nuestros títulos o posiciones, no son nuestros grandes servicios o actividades, sino nuestra actitud de agradarlo a Él con todo nuestro ser. ¿Estamos buscando captar la atención de Dios?

Gabriel Fischer

miércoles, 5 de agosto de 2015

LO SOBRENATURAL NO EXCLUYE NUESTRA RESPONSABILIDAD


“Cuando Pedro llamó a la puerta del patio, una muchacha llamada Rode salió a ver quien llamaba, y al reconocer la voz de Pedro se puso tan alegre que no abrió, sino que corrió a decir que Pedro estaba a la puerta. Ellos le dijeron que estaba loca. Pero ante su insistencia, ellos dijeron: «¡Ha de ser su ángel!» Mientras tanto, Pedro seguía llamando; así que cuando abrieron y lo vieron, se quedaron atónitos” (Hechos 12:13-16 RVC)


Pedro había sido librado de la cárcel de una manera sobrenatural: las cadenas se cayeron, la primera y segunda guardia pudieron ser atravesadas y la puerta de hierro que daba a la ciudad se abrió por sí misma. La libertad por medio de la poderosa mano de Dios era un hecho (Hechos 12:9-10) Ahora era el momento de encontrarse con los hermanos que habían estado intercediendo por él (Hechos 12:5). Pero, la puerta más fácil y simple de abrir permaneció  por un tiempo cerrada. Este pasaje me lleva a reflexionar sobre nuestra tarea como iglesia y a sacar algunas conclusiones:
-          Hay puertas que sólo Dios puede abrir pero hay otras que debemos abrir nosotros.
-          Debemos orar creyendo y con expectativa de ser sorprendidos por Dios.
-          A veces, Dios se manifiesta sobrenaturalmente haciendo milagros, cambios en las personas, pero como iglesia seguimos dentro de las cuatro paredes con nuestras prácticas perdiendo de vista o dudando de su obrar.
Que Dios nos ayude a estar atentos a las puertas que debemos abrir para que no seamos un impedimento para la obra de Dios.


 Gabriel Fischer

martes, 4 de agosto de 2015

EL SÍNDROME DEL HIJO MAYOR


Indignado, el hermano mayor se negó a entrar. Así que su padre salió a suplicarle que lo hiciera. Pero él le contestó: “¡Fíjate cuántos años te he servido sin desobedecer jamás tus órdenes, y ni un cabrito me has dado para celebrar una fiesta con mis amigos!  ¡Pero ahora llega ese hijo tuyo, que ha despilfarrado tu fortuna con prostitutas, y tú mandas matar en su honor el ternero más gordo!” Hijo mío —le dijo su padre—, tú siempre estás conmigo, y todo lo que tengo es tuyo.  Pero teníamos que hacer fiesta y alegrarnos, porque este hermano tuyo estaba muerto, pero ahora ha vuelto a la vida; se había perdido, pero ya lo hemos encontrado.” (Lucas 15:28-32 NVI)



La actitud que tiene en la historia el hijo mayor ante el regreso y la fiesta que se celebra en honor a su hermano se asemejan a las reacciones que podemos tener como cristianos frente al regreso de un hermano que estaba extraviado o la llegaba de una persona nueva. Muchas veces “los hijos mayores”, es decir aquellos que ya están hace tiempo en la “casa” (iglesia) muestran celos, enojo y hasta bronca frente al cuidado que se le presta al nuevo. Lamentablemente hasta se lo considera como un intruso que viene a acaparar la atención o a disfrutar de beneficios de los que ya están hace tiempo en la “casa”.  En vez de celebrar que el pecador se ha arrepentido y unirse a la fiesta se actúa con indiferencia y muchas veces se busca por medio de la murmuración hasta desestimar o poner en duda las intenciones y el cambio que está teniendo el “hijo menor”. Cuidémonos de no caer en el “síndrome del hijo mayor” tomando conciencia que nuestra tarea como iglesia es rescatar al perdido. ¡Seamos parte de la fiesta porque es allí donde debemos estar y en donde está Dios!

Gabriel Fischer

jueves, 30 de julio de 2015

MEJORAR LA ENVOLTURA






Una frase de un anuncio publicitario decía: “Como no pudimos mejorar nuestro producto, mejoramos la envoltura” . ¡Qué seguridad en cuanto a la calidad del producto tenían aquellos que elaboraron esta publicidad! Pero a su vez podemos notar un reconocimiento de que el envase, aunque es algo secundario, juega un papel importante para la venta del mismo. De la misma manera podemos garantizar que el mensaje del Evangelio es efectivo y genera cambios inigualables en todos aquellos que lo creen y aplican a sus vidas. Pero, ¿qué hay de la forma que los transmitimos? ¿Influye en la decisión de las personas? ¿Lo hace más accesible o inaccesible a las mismas? Nuestra forma de hablar, nuestros programas y actividades, nuestros métodos evangelísticos no transforman, ni salvan a las personas, sólo Jesucristo, las “buenas noticias”, por ende no debemos negociar el mensaje: el pecado, el arrepentimiento, la fe y Jesucristo como el único medio para ser salvos debe ser nuestra proclama. Pero, si debemos ser creativos para poder transmitirlo valiéndonos de recursos, ideas, estrategias que nos ayuden a generar puentes con todo tipo de personas para poder compartirlo de una manera más efectiva. Por tanto, no tratemos de mejorar el producto (evangelio) pero sí esforcémonos para ofrecerlo con la mejor envoltura.




Gabriel Fischer

miércoles, 24 de junio de 2015

ESTABILIDAD

 “Así que, amados hermanos míos, manténganse firmes y constantes, y siempre creciendo en la obra del Señor, seguros de que el trabajo de ustedes en el Señor no carece de sentido” (1 Corintios 15:58. RVC)

Me parecieron muy interesantes los sinónimos de estabilidad, los cuales describen el valor de esta virtud:

-Permanencia: que tiene que ver con persistir, perseverar en el tiempo evidenciando solidez y firmeza en lo que creo más allá de lo que suceda a mi alrededor. De nada sirve el entusiasmo desmedido en primera instancia sino tenemos la capacidad de permanecer cuando el camino se pone difícil.

-Equilibrio: que significa tener aplomo, prudencia, contrapeso; es decir no caer en los extremos, sino cuidar de poner atención a cada área de mi ser para mantenerme en la cordura y armonía. Muchas veces ponemos todo el peso, el esfuerzo en algunos aspectos de nuestra vida que nos lleva a descuidar otros esenciales para tener estabilidad.


-Raigambre:   “conjunto de raíces de los vegetales, unidas y trabadas entre sí”, “conjunto de antecedentes, intereses, hábitos o afectos que hacen firme y estable algo o que ligan a alguien a un sitio”(http://palabrasyvidas.com/la-palabra-raigambre-significa.html

Debemos echar raíces para poder lograr la estabilidad.  Debemos arraigarnos al Señor y construir buenas relaciones para poder  tener una vida que crezca más allá de las circunstancias.

Gabriel Fischer

jueves, 4 de junio de 2015

"NI MUY MUY, NI TAN TAN"


 “Los de Berea tenían una mentalidad más abierta que los de Tesalónica y escucharon con entusiasmo el mensaje de Pablo. Día tras día examinaban las Escrituras para ver si Pablo y Silas enseñaban la verdad” (Hechos 17:11 NTV)

Muchas veces podemos caer en dos posiciones muy extremas ante una nueva enseñanza o idea: rechazarla rápidamente o incorporarla sin evaluarla.
Del pasaje bíblico podemos extraer tres actitudes que tuvieron los “de Berea” que reflejan la manera correcta que debemos tener ante toda enseñanza o mensaje.

1. Mente abierta: debemos tener apertura, no cerrarnos ante lo desconocido porque podemos perder la oportunidad de recibir principios valiosos para nuestra vida que nos ayudarán a seguir avanzando.

2. Escucha activa: debemos prestar atención, concentrarnos para captar el contenido de un mensaje y no malinterpretarlo. Esto está íntimamente relacionado con  tener “hambre” por la Palabra de Dios y un deseo profundo de conocer más de Él

3. Análisis profundo: el ser abiertos no excluye el hecho de examinar, de evaluar todo a la luz de la Biblia. Debemos ser enseñables, entusiastas pero también cautos.


Desarrollar un equilibrio entre las tres actitudes mencionadas nos permitirá crecer y alcanzar madurez espiritual.

Gabriel Fischer

lunes, 1 de junio de 2015

MANTENIMIENTO


"Entonces Jesús les dijo: «Vayamos solos a un lugar tranquilo para descansar un rato». Lo dijo porque había tanta gente que iba y venía que Jesús y sus apóstoles no tenían tiempo ni para comer.(Marcos 6:31NTV)

"La soledad es una separación elegida para perfeccionar nuestra alma. El aislamiento es lo que deseas cuando descuidas lo primero" (Wayne Cordeiro)

Las grandes empresas son conscientes de la importancia del mantenimiento periódico de sus maquinarias para garantizar eficiencia y seguridad en el trabajo. La falta de mantenimiento puede conllevar el desgaste de un artefacto y hasta su deterioro total. La falta de mantenimiento puede traer grandes pérdidas.
De la misma manera nuestra vida necesita mantenimiento. No podemos sólo desarrollar nuestras tareas, cumplir con nuestro ministerio, esforzarnos en dar lo mejor y no poner cuidado en nuestra salud integral (cuerpo, alma y espíritu) Necesitamos reenfocarnos, renovarnos, retroalimentarnos, dejar por un momento nuestra posición de "dar" para poder "recibir".
¿Le estás haciendo un “mantenimiento” a tu vida?


Gabriel Fischer