miércoles, 28 de enero de 2015

PROVOCAR

  
“Así como al batir la crema se obtiene mantequilla y al golpearse la nariz sale sangre, al provocar el enojo surgen peleas” (Proverbios 30:33 NTV.)




No somos responsables de las reacciones que las personas tienen frente a nuestras acciones pero si debemos ser conscientes que muchas veces nuestra manera de hablar, nuestros gestos y nuestras actitudes no son correctas y en vez de edificar al otro son provocadoras de enojo.
Nunca podremos y tampoco debemos tratar de conformar a todas las personas pero sí es muy importante que busquemos ser de ayuda desarrollando una buena actitud, hablando con palabras adecuados y realizando acciones motivadas por el amor.  Nuestra tarea debe ser hablar la verdad con amor teniendo siempre la intención de poder inspirar al otro a tener una vida mejor.

 ¿Qué “provocamos” en los demás?

Gabriel Fischer

martes, 27 de enero de 2015

LUGARES A OCUPAR


“Las lagartijas son fáciles de atrapar pero se encuentran hasta en los palacios reales” (Proverbios 30:28)




Podemos tener necesidades, debilidades, sentirnos pequeños antes los desafíos que debemos enfrentar, pero cuando le creemos a Dios y desarrollamos una buena actitud descubrimos que lo imposible se torna posible. Dios tiene planes para tu vida y la mía, muchas veces puede llevarnos a ocupar lugares o posiciones para poder ejercer una influencia positiva. En la sociedad en la cual vivimos es de suma importancia que se levanten más cristianos no sólo para orar por las autoridades sino para ocupar lugares de gobierno, ejerciendo autoridad y siendo parte activa en las decisiones. Se necesitan cristianos que en los lugares en donde sólo se respira corrupción puedan con su testimonio ser ejemplos de honestidad, transparencia e integridad. En el estado, la educación, la iglesia, la salud, etc. Deben haber cristianos que sean agentes de cambio no simples personas con títulos o nombres. No anhelemos posiciones o reconocimientos, anhelemos cumplir con los propósitos de Dios y servir al prójimo y sin pensarlo podemos terminar en el “palacio de un rey”.

Gabriel Fischer

lunes, 26 de enero de 2015

UNIDOS COMO LANGOSTAS


“Las langostas no tienen rey pero marchan en fila”. (Proverbios 30:27 NTV)


“Se logran más y mejores resultados con otros que contra otros” (Allan Fromme)

“No hay problemas que no podamos resolver juntos, y muy pocos que podamos resolver por nosotros mismos”  (Lyndon Johnson)

El trabajo en equipo, la unidad en un propósito focalizando todos los esfuerzos de los integrantes del mismo es esencial para alcanzar grandes resultados. Solos podemos sentirnos débiles  o hasta incapaces de poder enfrentar algunos desafíos, pero cuando combinamos nuestros talentos con los de otras personas y nos enfocamos en la misma meta, no sólo logramos tener más fuerza sino también más entusiasmo y creatividad.

No permitamos que nuestro ego, egoísmo o inseguridad nos lleve a permanecer solos. Seamos promotores de la unidad con palabras y hechos. Aprendamos a trabajar en equipo y descubriremos que no hay nada imposible.

Gabriel Fischer

domingo, 25 de enero de 2015

REFUGIADOS EN LA ROCA


Los  “Damanes” son una especie de pequeño mamífero. Son criaturas tímidas, que se retiran rápidamente a sus grietas en las piedras al grito de peligro de su centinela. Son tan precavidos que es difícil que caigan en una trampa. Saben cuando esconderse y donde esconderse, tienen la habilidad de reconocer cual es el lugar más seguro para vivir.



¿Estamos atentos a lo que pasa a nuestro alrededor? ¿Estamos velando por nuestra vida  y la de nuestra familia? ¿En dónde nos refugiamos cuando enfrentamos problemas y luchas?

No debemos creernos lo suficientemente fuertes para no requerir ayuda de otros. Necesitamos rápidamente apoyarnos en otras personas pero por sobre todo en Dios que es la “Roca segura” (Salmo 62:1-2; 5-8). En Él encontrarnos paz, descanso y nuevas fuerzas para seguir adelante aún en la más difícil situación.

Gabriel Fischer

sábado, 24 de enero de 2015

TRABAJO DE HORMIGA


“Hay cuatro cosas sobre la tierra que son pequeñas pero extraordinariamente sabias: las hormigas no son fuertes pero almacenan su alimento todo el verano” (Proverbios 30:24-25 NTV)





Las hormigas son unos insectos diminutos y débiles pero la forma que desarrollan su labor nos dan una gran lección.  Su trabajo se caracteriza por ser:

  1.  “Pesado”, pero más allá del esfuerzo que deben hacer y los obstáculos que deben superar logran sus objetivos.
  2. “Previsor”, porque se anticipan al invierno almacenando alimento. Se preparan para lo que deben enfrentar posteriormente
  3. “Persistente”, porque no se detienen y el rastro que dejan en el camino nos da la evidencia de su disciplina.


¿Tenemos éstas mismas cualidades al realizar nuestras tareas? ¿Nos esforzamos por dar siempre más? ¿Nos estamos preparando para futuros desafíos? ¿Seguimos adelante más allá de los obstáculos siendo disciplinados?

Gabriel Fischer

viernes, 23 de enero de 2015

SANGUIJUELAS


La sanguijuela tiene dos bocas que chupan, y gritan: “¡Más, y más!” (Proverbios 30:15 NTV)



La sanguijuela tiene la característica de  adherirse  a su víctima y permanecer allí hasta que se llena.
Es muy importante que tengamos anhelos y sueños, pero, ¡cuidado! que esto no nos lleve a caer en la ansiedad y la obsesión, y a vivir una vida consumista.
La mentalidad de consumo nos sumerge en el individualismo, el egoísmo, la ingratitud, la insatisfacción, al apego desmedido de las cosas. Nos lleva a poner la atención en lo que el otro tiene y puede ofrecerme, y no en su persona. Hacemos del consumo el propósito descuidando las verdaderas razones y valores de las cosas. Recalcamos y reclamamos nuestros derechos pero obviamos nuestras responsabilidades. En cambio el que hace del “dar” un hábito es más feliz. El dador  invierte, entrega, reproduce, transforma. Es sabio para manejar sus recursos pero a su vez generoso.

"La verdadera grandeza de un hombre no se mide por lo que tiene sino por lo que da"

Gabriel Fischer

miércoles, 21 de enero de 2015

“AUNQUE SE VISTA DE SEDA…”


“Hay tres cosas que hacen temblar la tierra; no, son cuatro las que no puede soportar: al esclavo que llega a ser rey, al necio autoritario que prospera, a la mujer amargada que finalmente encuentra marido, y a la criada que toma el lugar de su señora”  (Proverbios 30:21-23)  


La condición o el carácter de una persona no se pueden ocultar, ni mejorar o cambiar sólo cambiando de posición o dando una mera mejora externa. Muchas veces el cambio de status en vez de ayudar a la persona termina empeorándola. La presión y las demandas que traen la nueva posición ponen en evidencia las malas actitudes y hasta las potencian. Por eso es real el refrán que reza: “Aunque la mona se vista de seda, mona se queda”.

Pero hay esperanza cuando tomamos conciencia de que los verdaderos cambios deben producirse de adentro hacia fuera. Sólo Dios puede mudar el corazón del hombre y lograr una transformación real que sea evidente a todos. No anhelemos lugares correctos para poder llegar a ser personas correctas, seamos personas correctas que en lugares correctos sean agentes de cambio.

Gabriel Fischer